RODAISA | Bambú para la Vida

Historia de Rodaisa

Historia de RODAISA


Finca RODAISA inscrita en el registro público, como una sociedad anónima en el año 2006. Su directiva la conforman las siguientes personas: Su presidente Rolando Sánchez Diez, cedula 8-105-884; vicepresidente Rolando Sánchez Urriola; secretaria Ariadna Cecilia Sánchez Urriola; tesorero Igmhar Sánchez Urriola; y Delsa Sánchez Urriola como vocal
En los primeros años la finca no tuvo actividades enfocadas al desarrollo de proyectos agropecuarios y ambientales.


A partir del año 2009 se adquieren dos fincas en la comunidad de  Mata Palos, Corregimiento de San Carlos del  mismo Distrito, para el desarrollo de actividades agrícolas y ambientales, principalmente para la siembra del cultivo de bambú el cual conocíamos su manejo por capacitaciones recibidas en Colombia y Ecuador y por investigaciones que habíamos iniciado con SENACYT en la finca Bambusa, en el corregimiento de Chilibre propiedad de un grupo de colegas ingenieros agrónomos en el área de la Cuenca del canal.

Así mismo también teníamos conocimiento sobre el manejo de este cultivo, debido que habíamos recibido capacitaciones y proyectos en años anteriores y que se habían desarrollado en áreas de la Cuenca por medio de la ONG APASAN y por asistir a seminarios y encuentros en Ecuador y Colombia, sobre el manejo del cultivo Bambú en especial la especie Guadua angustifolia en grupos organizado en La comunidad de la Cotorra y luego en Salamanca corregimiento del mismo nombre, donde pudimos evaluar que era muy difícil, hasta  ese  momento los campesinos del lugar desconocían el significado y alcance de las bondades de este cultivo. Se logro que pudieran entender , aceptar las ventajas para la adopción del cuido, manejo de sus beneficios al ecosistema, para mejorar la calidad de vida de los pobladores que impactan negativamente, la actividad en el manejo de los suelos, al no realizar prácticas adecuadas de conservación de suelos y aguas y que al utilizar este cultivo del bambú se puedan restaurar y mejorar las condiciones agroecológicas de los mismos que se pueda obtener de este cultivo de bambú.

Es así que a partir del año 2009 se da inicio a la primera siembra de plantones de bambú en las dos fincas de RODAISA de 1,5 hectáreas y la de 1900 metros cuadrados. La finca propiedad de la sociedad anónima de RODAISA es ondulada en la  de mayor  hectareaje y mantiene en una pequeña parte plana en la finca de menor tamaño.


Las fincas está ubicada dentro de un régimen de clima tropical seco, donde el promedio del régimen de humedad es menor a 1000 mm, siendo limitante para algunos cultivos y para otros no asì,  tales como papayas, mangos, guanábana, tamarindos, aguacates, yucas, plátanos, cocos y limón entre otros característicos de este régimen climático.

Los suelos son franco arenoso y origen de cenizas volcánicas antiguas que proviene del Volcán del Valle de Antón. Estos suelos se han degradado y guardan en algunas partes poca cantidad de materia orgánica, mientras que cerca de un antiguo cauce que divide las dos fincas, se observa mejor calidad de los mismos  y mantienen asì un mayor contenido de materia orgánica y por consiguiente mayor retención de humedad.


Respecto al cultivo de Bambú de observa que la especie Bambusa vulgaris se puede desarrollar bien en esta zona por el tipo de clima bastante seco y el suelo no sería limitante mayor, ya que ella se adapta mejor a este tipo de ambiente donde el regímen de humedad es la limitante en la zona.

Producto de nuestra experiencia con el bambú perteneciente a la familia Poaceae seleccionamos a la especie Guadua angustifolia, para investigar el comportamiento en esta finca conociendo algunas limitantes que podrían afectar su desarrollo.


Esta especie durante el primer año hubo pérdidas, debido que se llegó a sembrar bastante tarde, en el mes de septiembre y octubre, en la cual un 25% se perdieron, ya que al entrar el verano no resistieron la falta de agua.

Su desarrollo siempre ha sido afectado en el verano y siempre hubo pérdidas al tratar de resembrar, pero en porcentajes menores, una vez se resiembra más a tiempo y  preferiblemente hacer la  siembra entre el mes de junio a agosto donde en este último mes se regularizan las lluvias hasta los primeros días de diciembre.


Durante los dos últimos dos años 2016 y 2017 hemos introducido riego por goteo utilizando cintas de plástico de riego que disponen de agujeros para que salgan las gotas por sistema de presión,  utilizando una bomba de  agua que la lleva directo el agua a la cinta,  las  que salen por ella lentamente para que las gotas de agua caigan directamente al área asignada donde se encuentran las plantaciones de bambú sembradas a 5 metros de distancia entre ellas.


Actualmente existen alrededor cerca de 500 rodales de bambú que mantienen un promedio de 8 varas o cùmulos por rodal, significando ello que pueden haber en inventario promedio de unas 4000 varas, que se irán cosechado a medida que presenten su estado de maduración.

Para  la identificaciòn de  las varas maduras se procede  a  a sacar aquellas que  tienen manchas blancas, producidas por un hongo que se   visualiza en los cúmulos,  y por  el color que va tomando a marrón, al ir perdiendo el verde intensivo olivo que tiene y por el sonido agudo que se siente cuando se golpea con un machete en la vara. La cosecha es lenta e irregular debido que la maduración, no es constante sino de acuerdo al ciclo del cultivo que puede durar cada vara, que puede estar cerca de dos a tres años, para ser cortadas, más los retrasos que se producen por problemas de sequía y que han sido afectados en períodos anteriores.

En el manejo de los primeros años se pueden aplicò fertilizantes químicos a la siembra con una mayor cantidad de nitrógeno y potasio en el caso de esta especie, y  dos veces al año. Despùes de  los 3  años, se aplicó gallinaza un vez al año. Durante los últimos años no se han utilizado fertilizante químico y solo se emplea gallinaza seca. Los efectos y resultados han sido efectivos.


Por lo demás se hacen varias limpiezas en la plantación. Especialmente  en las áreas donde el bambú es de menor altura y el dosel del cultivo no da la suficiente sombra al suelo y por consiguiente la maleza se muestra más agresiva. Por lo que hay que estar a tanto para mantener el suelo limpio de malezas, o  sea lo más controladas para un mejor desarrollo del cultivo.


En cuanto al manejo sanitario de la plantación en general vemos que no se hacen otro tipos de controles, sino solo se van eliminando aquellas varas o ramas que presentan algún problema de crecimiento por enfermedad, pero más los que presentan algunas problemas por efectos de insectos, que  vienen del  suelo y perforan las  varas del bambú, afectando así la calidad para su uso.



La finca dispone de viveros de plantones en desarrollo utilizando bolsas de 2 libras en su mayoría. Para ello se utiliza tierra de la parte más baja de la finca, sector donde se  encuentra el mejor tipo de suelo, que combinado con la gallinaza seca, ha dado buenos resultados siempre que se tenga riego diariamente y se apliquen dosis de fertilizante foliar orgánico cada 15 días a las hojas para mejorar su color y lograr un mejor desarrollo de los plantones en menor tiempo. Cada plantón puede durar entre tres a cuatro meses bajo las condiciones nuestras.

Dentro de la finca se encuentran dos tinas de inmunización de inmersión método que se seleccionó para introducir el bambú en un volumen de 6 metros cúbicos, en la cual su dimensión es 6 metros de largo, 1 metro de ancho y 1 metro de profundidad , que por lo general es el tamaño estandar para inmunizar varas de bambú de 6 metros de largo.

El producto utilizado es pentaclorato o sea ácido bórico y bórax en una relaciòn  de 1,1 en 100 litros de  agua y se deja entre 5 a 6 días. La dosis dependerá de cómo esté el bambú de maduro, en  el momento de cosecha; si es menguante y del tiempo que se deje después de cortado en la mata para que se reduzca la cantidad de la sabia  antes de introducirlo a la tina con el producto ya preparado. Las  varas  deberan se r perforadas del  inicio de  sus nudos hasta el final de cada  una, para  que  el producto penetre y pued a inmunizar correctamente los  cùmulos dentro de  lo  canìculos de  Bambù seleccionados para esta  inmunizaciòn.

El secado final se hace posterior a la inmunización dejándolo y dependiendo del clima y el tiempo entre dos a tres semanas en esta zona en verano. Con un 12 a 14% de humedad, para cada vara ya terminada. Una buena inmunizaciòn puede garantizar un período hasta de 50 años si se le brinda un buen mantenimiento. Lo que significa darle un  manejo al cubrirlo con un buen sombrero y un buen calzado, tal como señalan en Colombia.

Un componente importante en la finca y fundamental es la vivienda de 90 metros cuadrados que incluye la terraza, tres recamaras y cocina. La vivienda es tipo quincha, en  que las paredes son de varas de bambú o cañazas y tambièn lleva un embarre de suelo  obtenido del área, que debe tener  una  textura de franco arcilloso a  franco arenoso, ideal para ese tipo de método de construcción.

Encima de  este  embarre en algunas partes de la casa y especialmente en el exterior de la misma, se coloca una capa de cemento delgado, que  permite una  buena estética al  combinarse con las varas de bambú dentro de la terraza y de esa manera se le brinda mayor preservación por los efectos negativos del clima, ya que  la humedad y altas temperaturas que se presentan en la zona.

El techo es de esterilla o sea el bambú cortado abierto e inmunizado. Encima del techo lleva una felpa que cubre la esterilla y evita que esta se humedezca si pasa gotas de agua y encima lleva varas que son las que sirven para afianzar el techo de láminas de tejalit que se utilizaron para esta vivienda y que se colocaron encima de la felpa negra y de la esterilla la que es visible a la vista de los que habitan en la misma.


Otro componente que brinda una belleza escénica en la finca agro turística de RODAISA es la construcción de un bohío de guadua donde se colocaron 24 varas de bambú de espesor de 4 pulgadas que le dan una belleza escénica y con un techo de un material de policarbonato como un tipo de plástico. Debajo lleva un cielo raso de planchas de varitas de bambú sostenidas en láminas de playwood para aminorar el calor por altas temperaturas en el área. Existe una galera para guardar el bambú ya inmunizado de manera de que allí se pueda preservar por un mayor tiempo hasta darle salida para su uso.


Otros tipos de componente de la finca son los frutales que se adaptan al clima de la zona tales como papayas, guanábana, limón guayaba, plátanos, cocos y yucas